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Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué reflexión crítica debe hacer el estudiante sobre el impacto de las sondas en la calidad de vida del paciente?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué estrategia interdisciplinaria favorece la recuperación integral de este paciente?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué criterio clínico justifica retirar la sonda nasogástrica en este paciente postquirúrgico?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué material de sonda vesical sería más adecuado en este contexto de uso prolongado y riesgo de incrustación?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué aspecto ético cobra mayor relevancia en este caso?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué factores clínicos y éticos deben guiar la decisión de retirar la sonda vesical en este paciente con insuficiencia renal crónica?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué riesgo específico debe vigilarse en pacientes con Parkinson y sonda nasogástrica?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué complicación es más probable en este paciente con múltiples comorbilidades y sondaje prolongado?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué medida preventiva podría reducir la incidencia de infecciones asociadas al cateterismo?
Caso Clínico: “Cateterismo Vesical y Nasogástrico en Paciente Multicomórbido: Desafíos Clínicos, Éticos y de Calidad de Vida”
Paciente masculino de 75 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, insuficiencia renal crónica estadio III, enfermedad de Parkinson y antecedente de cirugía abdominal previa por diverticulitis complicada. Ingresa al hospital por obstrucción intestinal con vómitos persistentes y dolor abdominal intenso. En quirófano se realiza laparotomía exploradora con resección de segmento intestinal. En el postoperatorio inmediato se colocan:
· Sonda vesical Foley de 18 Ch/Fr para control estricto de diuresis debido a riesgo de insuficiencia renal aguda.
· Sonda nasogástrica de doble luz para descompresión gástrica.
Al quinto día, el paciente presenta fiebre, bacteriuria, dolor suprapúbico y signos de íleo persistente. Además, su estado neurológico se deteriora con episodios de confusión y agitación. El equipo interdisciplinario debate:
· La pertinencia de mantener ambas sondas.
· El riesgo de infecciones nosocomiales versus la necesidad de monitoreo estricto.
· La calidad de vida del paciente y el respeto a su autonomía, considerando que previamente había expresado rechazo a procedimientos invasivos prolongados.
¿Qué señal clínica confirma la correcta colocación de la sonda nasogástrica en este paciente?