✅ The verified answer to this question is available below. Our community-reviewed solutions help you understand the material better.
Lea atentamente el texto:
Un programa de televisión por excelente que sea, jamás podrá dar tanto placer como un libro, y ser tan absorbente, ni quedar un nicho tan importante en la vida de la imaginación.
Al programa de televisión no necesitamos llevar más que la mente vacía, sentándonos aletargados mientras la expansión de sonido e imagen nos invade, sin solicitar para nada la imaginación. El libro, sin embargo, exige colaboración por parte del lector: insiste en que se participe en el proceso y cómo al hacerlo, le ofrece una interrelación hecha a la medida por el mismo lector para el lector mismo, medida que se adapta perfectamente a sus propias peculiaridades e idiosincrasia.
Cuando leemos un libro, creamos nuestras propias imágenes; Creamos sonidos, gestos, expresiones, emociones. Creamos todo, salvo las palabras escuetas. Y si crear nos confiere algún placer, ha proporcionado algo que el programa de televisión no puede proporcionar.
El contraargumento del texto es: