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Viaje al corazón de La Ceiba: encuentro con Per Anderson (Fragmento)
Entrevista a Per Anderson por Iván Solano
Habíamos ido hasta La Ceiba para hablar con Per Anderson, el litógrafo sueco que arribó a México hacia 1970 y actualmente es investigador del Centro de Estudios, Creación y Documentación de las Artes (CECDA) de la UV. Según había leído, conoció a guerrilleros latinoamericanos –con quienes buscó medios para quebrar el patrón consumista de comportamiento, que rige en nuestras sociedades neoliberales– y se dice que, en un sueño, vio desde una inmensa altura al estado de Veracruz, iluminado por el sol del amanecer desde las tierras bajas del sur –regadas de ríos–, hasta las montañas del centro y los bosques tropicales del norte. Años atrás, fundó, junto al escultor y grabador Martín Vinaver, La Ceiba Gráfica, proyecto que ha urdido una trama colaborativa con activistas de la naturaleza y artistas.
Mientras escuchaba las anécdotas de Per, no pude dejar de pensar que el género humano está invadido por el ansia de posesión, por la atroz costumbre del dominio sobre los otros. Los caminos que abre el arte, que Per Anderson ha abierto y transitado, pretenden ser sendas perdidas en la niebla de las grandes montañas de Veracruz, veredas a otro mundo, un mundo donde los grandes consorcios no sean los que proporcionan, a precios absurdos, cada cosa que usamos (aunque no necesitemos); que nos venden a precio de oro una vida que puede ser otra, libre. En La Ceiba no se trata de la vanguardia ya, sino de la resistencia artística, de la búsqueda de conocimiento. Tocamos misterios cotidianos: los textiles, las tuberías de cobre, los laberintos diminutos de la electrónica, pero apenas sabemos algo de ello; más bien sabemos que necesitamos cosas, completar la colección de artilugios modernos que los seres humanos requerimos para pensar poco, para pastar tranquilamente en nuestras cómodas casas. Entre lo último que nos dijo el viejo litógrafo, recuerdo:
–Otro mundo es posible. Tenemos que aprender a vivir con menos. ¿Para qué vamos a comprar cosas de China o Japón? Pero en primer lugar hay que escudriñarse uno mismo: ¿qué deseas? Tenemos que adoptar una perspectiva y rápido. El cambio climático ha alcanzado niveles espantosos. Hay muchas cosas en el mundo que quisiéramos cambiar, no vernos satisfechos con la manera en que todo está articulado; está realmente muy mal. La opción que nos dieron tantos años de neoliberalismo es la de consumir y estar como un robot en un lugar donde se produce algo. Te aleja mucho del compromiso de crear algo, de inventar algo, de generar una respuesta que te sorprenda, y de participar paso a paso en procesos creativos, en donde cumples una necesidad, identificas una necesidad y eres capaz de solventarla, lo cual te genera un gran gusto: “¡sí se pudo! A ver qué reto sigue”. Y entonces ahí vas al siguiente compromiso y te atoras en algo un poquito más complicado. Así se siembra un vínculo muy distinto con tu entorno. Lo ves con otros ojos. No es un asunto de lana. Esto es algo que me ha permitido el arte y por eso puedo decir: “el arte es mi única religión”.
Fuente: https://lapalabrayelhombre.uv.mx/index.php/palabrahombre/article/view/3625/5348
De acuerdo con su propósito, características y estructura ¿Qué tipo de texto es el titulado “ Viaje al corazón de La Ceiba: encuentro con Per Anderson